JUANITA.
María Juanita Zapata nació el 29 de Enero de 1988, de pequeña estatura pero inmensa alegría, vos agradable y carácter fuerte pero lleno de amor y cariño para brindar ella estudia en la universidad Autónoma de Occidente, cursa tercer semestre.
El 9 de septiembre del 2006 me encontraba reunido con mis amigos del colegio por motivo del cumpleaños de David Aveiga, mas conocido entre nosotros como el Argentino o Tino como le dicen algunos. Eran las 10:00 PM, cuando llegó mi mejor amigo Juan José Zapata. Antes de que se bajara del carro le dije que me acompañara a comprar el trago para nosotros (mi hermana y el novio, Bruno, Santiago, Juancho y la novia, mi novia y yo), nos dirigimos desde el barrio el bosque hasta el estanco con un aviso de Kool ubicado en la avenida sexta norte con calle 44. Tres locales antes del semáforo nos encontramos a Blue (una amiga), nos bajamos a saludarla Juancho y yo mientras Sara la novia de Juancho se quedó esperando, compré el trago y nos devolvimos a la casa del Argentino.
A eso de las 10:30 PM, cuando Juancho se encontraba saludando a todas las personas después de llegar con el trago, recibió una llamada de Carolina, una gran amiga de su hermana melliza diciéndole que iba para la clínica Valle del Lili en una ambulancia con Juanita. Al saber la noticia me buscó pidiéndome que le abrieran la reja, le pregunte “ve ¿qué pasó?” me dijo “mi hermana se accidentó” pero con una voz muy natural, ya que, era muy normal que ella terminara después de salir a rumbear en el hospital debido a que su cuerpo presenta una reacción tóxica con el trago y se comienza a ahogar.
Ya tres semanas cumplidas el 30 de septiembre del 2006 de una alegre y rumbera mujer en el hospital departamental gracias a un accidente después de salir borracha de una cabalgata. Según los primeros testimonios de Carolina una amiga de Juanita, ella rodó de un taxi por motivos desconocidos por la avenida Cañas Gordas frente a la estación de gasolina On The Run y terminó en el Hospital Departamental debido que había salido sin los papeles del seguro de su casa y no la atendían en la clínica Valle del Lili.
El día del accidente después de que Juancho salió de la casa del Argentino yo llamé al celular de mi hermanita (que es como le digo a Juanita) y me contesto Carolina diciéndome desesperadamente que entrara ya rápido al hospital, Juanita llevaba una hora inconciente, que a ella le dolía mucho la espalda y no se podía sostener, yo le respondí que no había ido por que no me dejaban entrar, la tranquilice y le dije ahí estaba Juancho, que no demoraba en llegar a donde estaba ella.
La cara de mi hermana Paola, Che (el novio de mi hermana), que es primo de Juancho y Juanita, Lina y yo cambió a un gesto de profunda preocupación y todos tomamos una aparente actitud de serenidad hablando de lo sucedido y suponiendo cosas, sin aguantarnos a saber que había pasado realmente mi hermana (Paola) llamó otra vez a Carolina y ella le repetía que entráramos ya al hospital rápidamente, ella estaba sumamente angustiada por la salud de Juanita. Cuando le preguntó a Carolina que había pasado ella le dijo que Juanita se había tirado de un taxi en movimiento y que ella (Carolina) estaba muy preocupada por lo que llevaba una hora inconciente, llena de temor decía que no entraba a que la atendieran para revisarle la espalda hasta no saber nada de Juanita.
Alrededor de las 12:30 PM hable con Juan José y me tranquilizo diciéndome que la hermana seguía dormida de lo ebria que estaba y que ya había llamado a los papás para que fueran, pero tocaba esperar hasta mañana y ella iba a pasar la noche en el hospital. Esto nos tranquilizó un poco, por lo cual seguí con Carlos el hermano del Argentino, Leonor la mamá del Argentino, el Argentino, Che, mi hermana Paola, y yo casi hasta las 5 de la mañana.
Al día siguiente, después del accidente me desperté a eso de las 9:45 AM, llamé a Juancho y me dijo que a su hermana le habían sacado 2 hematomas de la cabeza. A eso de las 2 de la tarde nos fuimos Lina y yo para la casa de Juancho, el estaba con la novia (Sara). El motivo de mi visita era acompañarlo ya que por medio de mi hermana me di cuenta de que Juanita se encontraba en un coma 10, esta noticia nos consternó y nos llevó a pensar lo peor, pero cuando llegué donde Juancho me di cuenta que no sabía, ya que, me saludó muy alegre. Yo estaba esperando a que lo dejara solo la novia para contarle como era el estado de su hermana, pero en ese momento llamó su prima a decirle lo sucedido cuando nos dirigíamos a acompañar la Novia a comprar unas cosa, esta noticia produjo el cambio de destino inmediatamente hacia el hospital.
Ese día llegamos al Hospital Departamental a eso de las 3 de la tarde, parqueó el carro en la parte de urgencias y se bajó con una grande tristeza, me acerqué a él y lo abracé sintiéndolo muy triste y deprimido lo cual era apenas obvio.
Encontramos al papá, la mamá, Diana otra de las hermanas y otros familiares en la tienda del lado de los parqueaderos llenos de tierra y sin nada de vida vegetal lo que supone un ambiente muy triste. Esta tienda posee también un ambiente muy lúgubre de por sí, esta es la zona donde espera la inmensa cantidad de visitantes que no pueden entrar a ver a sus seres queridos, sollozan y se quejan en dicho lugar, al cabo de los 20 minutos Juancho habla con margarita, que es otra de las hermanas, y ella le cuenta que el coma diez es el estado normal después de la cirugía que le acababan de practicar lo cual nos trajo una profunda tranquilidad produciendo un cambio sustancial la mirada de Juancho.
En el transcurso de la primera semana el 4 día después del accidente la tuvieron que intervenir quirúrgicamente por segunda vez gracias a que su cerebro producto de la primera cirugía se había inflamado y debían quitarle una parte del cráneo para que el cerebro se inflamara lo que se tuviese que inflamar y después se desinflamara. Este día era necesario reponer 7 bolsas de sangre y entre la gente que fue ese día con la intención de visitar a los familiares de Juanita donaron sangre y pudieron recoger 17 bolsas de sangre para el Hospital Universitario, este acto produce una satisfacción personal y ayudará a muchas personas a sanar.
El primer jueves después del accidente Carlos el hermano de Che mandó a celebrar una misa por la recuperación de Juanita, esta misa se llevó a cabo en la capilla de Los Álamos que es un barrio ubicado entre la calle 52 norte y la calle 70 norte comprendido también entre la avenida tercera norte hasta la avenida segunda norte. Al finalizar la misa los acudientes por parte de Juanita nos reunimos a las afueras a hablar de lo sucedido con sus padres y se presentó otra complicación, su padre decía que aunque ya reaccionaba bien estaba botando un líquido por la cabeza y todos nos preocupamos. Calmando esta preocupación de nuevo por medio de Margarita quien nos dijo que era apenas normal (ella es estudiante de sexto semestre de medicina en La Universidad Del Valle).
En esa semana fuimos al hospital a acompañar a Juancho; Jaime, Paola (mi Hermana) y yo ingresamos a este lugar por la sección de consulta externa diciendo que teníamos que entrevistar a una doctora de dicho hospital para un trabajo, atravesando el gran recinto que era complicado de transitar gracias a la inmensa cantidad de gente llegamos hasta la recepción de cuidados intensivos neurológicos donde estaba hablando Doña Margarita (mamá de Juancho y Juanita) con una doctora que era mamá de una amiga de Juanita y se encontraba muy pendiente de ella, afortunadamente estaba a cargo de manos cercanas a ella y mantenía informada a la familia.
En el transcurso de la tercera semana la remitieron a una habitación y ha estado acudiendo dos veces al día a la cámara hiperbárica para que se le reconstruya el tejido de la cabeza que posibilitará la cirugía para poner de nuevo el hueso de su cabeza, que se encuentra en el banco de huesos de la Clínica Valle de Lili lo cual sucederá según lo que Margarita dice (hermana de juancho), por lo menos en 2 meses.
Uno de los mayores problemas era el afán por saber en realidad que le había sucedido ya que la amiga Carolina había dicho que fue en la avenida Cañas Gordas y el paramédico dijo que la ambulancia la había recogido por el club del Cali y por eso no se creía que se hubiese tirado porque sí, ya que uno se pone en esa situación y dice que no lo haría, hasta que ella lo reconoció delante de su mamá y fue corroborado por varias personas.
Hoy después de tres semanas sigue en el hospital pero se encuentra en proceso de recuperación dando esperanza y fuerzas a su familia para recuperarse de una manera más rápida de este golpe psicológico para ellos y físico para ella.
domingo, 27 de mayo de 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)